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Puertas Frigoríficas Abreu: únicas en su tipo

Las puertas de las cámaras frigoríficas son un componente fundamental en cualquier instalación de almacenamiento de alimentos, para asegurar que los productos se mantengan en las condiciones adecuadas y que cumplan los requisitos de higiene y seguridad necesarios para su conservación. Para ello, es imprescindible que las mismas sean aislantes, resistentes, duraderas, seguras y fáciles de limpiar, mantener y usar. 

La historia de las peculiares puertas para cámaras frigoríficas de Abreu S.A. se remonta al año 1978. Destinadas inicialmente a la industria pesquera, estas puertas corredizas se caracterizaban por poder trabajar a temperaturas de entre 0ºC y -30ºC, con el principal diferenciador de contener un herraje corredizo de fabricación propia, que podía soportar eficientemente puertas de grandes dimensiones. El sistema de cierre además contaba con un mecanismo que al girar la manija, la puerta bajaba ejerciendo presión contra el marco, permitiendo (mediante el burlete) obtener un sellado hermético.

A los pocos años de comenzar con la fabricación de estas puertas, se identificaron dos problemas que ocurrían con todas las puertas frigoríficas en general. Uno de ellos vinculado al deterioro y los golpes que sufrían los burletes durante la entrada y salida a la cámara, propio del uso, lo que provocaba que la resistencia interna que éste contenía se cortara y debiese ser reemplazada de forma inmediata quedando, por el tiempo que llevaba la reparación, la cámara abierta y con pérdida de frío. Y el otro problema, también ligado a la aislación térmica y la falta de un hermetismo preciso, era que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior de la cámara (que dependiendo la época del año puede alcanzar una amplitud térmica de aproximadamente 55ºC), hacía que el exterior de la puerta se congelara.

Así fue como en el año 1981, continuando con el espíritu innovador de la empresa, su fundador Antonio Abreu logró dar respuesta a este problema, planteando una solución con una tecnología única en su tipo. Desarrolló un marco con corte térmico que evita que, ante las diferencias de temperatura, la puerta se pegue al marco, facilitando su apertura y cierre sin mayores inconvenientes y esfuerzos.

A este marco y umbral de acero inoxidable de 150 mm de ancho, se le acopló un transformador, formando un circuito eléctrico que lo recorre en toda su extensión. Esto permite la circulación de corriente alrededor del marco, generando una temperatura constante de 20º, y de esa manera se evita que el burlete de la puerta se pegue al mismo. Esta solución hace que los golpes accidentales no corten el circuito, y se prolonga así mismo, de manera significativa, el funcionamiento, la eficiencia y la durabilidad de las puertas. De esta forma, la puerta puede estar amurada a un panel, construido con chapa exterior + aislante + chapa interior, o puede estar amurada directamente a una mampostería de hormigón con aislante interior.

Desde ese entonces, en Abreu continuamos fabricando las puertas frigoríficas con esta innovadora solución, y hemos ampliado las variantes de puertas que fabricamos, contando en este momento con puertas: corredizas, batiente, paso riel, tronera y vertical.

Si está interesado en conocer más en profundidad sobre nuestras puertas y cómo éstas pueden ayudarlo a optimizar las condiciones frigoríficas en su planta no dude en contactarnos.

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